Acompañamiento en exclusiva

Acompañamiento en exclusiva

Como madres trabajadoras, sabemos bien lo duro que es separarnos de nuestros pequeños y volver a reincorporarnos al trabajo. Si ya es dura la separación, el no encontrar un espacio respetuoso que se ajuste a nuestros horarios y donde le vayan a atender como en casa, lo hace más difícil. Dedicamos muchas horas a visitar espacios, nos planteamos incluso recorrer grandes distancias en coche con tal de ofrecer a nuestro retoño la atención individualizada que merece. Cuando lo que nos gustaría sería que al menos él pudiera seguir en la tranquilidad de un hogar, en un ambiente cálido y acogedor que se ajuste a sus ritmos y necesidades.

Por eso creamos Entre Arrullos, para proteger el derecho de la infancia a permanecer en el hogar. Para ello seleccionamos a profesionales a las que no solo les gustan los niños, sino que también tienen formación en pedagogías alternativas, conocen la importancia del movimiento libre, la alimentación autorregulada y desean dedicarse al cuidado de la primera infancia en el hogar, acompañando con amor y respeto a tu bebé.

Nuestras profesionales tienen experiencia y formación relacionada con la primera infancia: psicología, magisterio, grado superior en educación infantil, pedagogía, auxiliares de jardín de infancia o puericultura.  E interés y formación en pedagogías alternativas (montessori, waldorf, wild…).
Además, nuestras acompañantes cuentan con conocimientos en:

  • Manejo del conflicto a través de la escucha activa.
  • Alimentación autorregulada para bebés de 0 a 3.
  • Movimiento libre para el desarrollo motor autónomo.
  • Manipuladora de alimentos.
  • Primeros auxilios en bebés.

Trabajamos exclusivamente con profesionales que cuentan con nuestra total confianza, garantizándote que tus hijos estarán perfectamente vigilados y cuidados.

Nuestras profesionales no se ocupan de la limpieza del hogar, más allá de aquellas que tienen una relación directa con el cuidado del menor. Su función fundamental es educativa. Acompañar, alentar, observar el desarrollo de la criatura, enriquecer su ambiente para que pueda satisfacer sus necesidades de desarrollo y ofrecerle una mirada atenta y cariñosa en la que apoyarse mientras juega y explora libremente, siguiendo el rumbo de su propia voluntad.   

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